Estudiar para servir mejor a nuestro pueblo

Desde hace algunos estamos apostando por la formación de un grupo de catequistas que tienen ya un largo recorrido en sus comunidades cristianas y van viviendo su compromiso de anuncio del Evangelio con gratuidad, esfuerzo y entrega. Ser Catequista en Angola es un gran compromiso y un desafío, que abarca no sólo nuestro encuentro con la Comunidad Cristiana, sino también con la Iglesia más amplia y con las autoridades civiles y tradicionales.

Durante la guerra, que en Angola duró 30 años, muchísimos Catequistas fueron masacrados por ser coherentes con su fe. Se cuentan innumerables testimonios sobre su martirio coherente, conscientes que morían por no rechazar a Jesús. Los que sobrevivieron cuentan muchísimas aventuras de cómo escaparon de morir, de los grandes sacrificios que vivieron para reunirse y encontrarse con otros Catequistas y los Misioneros, pues durante la guerra se les intentaba acompañar desde los territorios no ocupados por los guerrilleros, lo que suponía largas caminatas, cansancio, hambre y riesgo de que los creyeron sospechosos. Esta experiencia de sufrimiento ha marcado la experiencia cristiana, alimentando un abandono y confianza en el Dios de la Vida y una fe que hace resistir en los peores momentos como son la enfermedad, el hambre, la necesidad en todo tipo, las frecuentes pérdidas… pues la muerte y el sufrimiento no son el final

Este camino que hemos iniciado, lo sentimos como una apuesta por la formación. El Proyecto “Estudiar, para servir mejor a nuestro pueblo”, nos hace conscientes de que estudiar…:

  • Favorece nuestra apertura frente a la vida
  • Nos posibilita una manera crítica de vivir nuestra entrega en un compromiso más consciente y libre
  • Nos ayuda a descubrir a un Dios más liberador, misericordioso…
  • Nos exige despertar y darnos cuenta que la vida va más allá de lo que vemos a simple vista, que tiene más hondura y pide un servicio comprometido y una entrega al estilo de Jesús.